Templanza es un programa de 90 días para sacar a tu cuerpo del estado de alerta en el que lleva años, con un método de 4 pasos y acompañamiento real. Para que dejes de vivir a mil aunque todo vaya bien… y vuelvas a estar de verdad en tu propia vida.
Sin coste · 1-a-1 · solo 6 plazas
No es otro reto de bienestar.
Ni más disciplina, ni "aprender a relajarte". Es reenseñarle a tu cuerpo a bajar de revoluciones —y a sostener esa calma— para que recuperes el foco, el descanso, la presencia con los tuyos y el disfrute, sin la culpa pisándote los talones.
Perdió el cambio de marcha: sube y no baja. Por eso vas a mil aunque todo vaya bien, te cuesta dormir y, teniéndolo todo, no lo disfrutas.
No estás rota, y no tienes que sentirte culpable por sentirte así. Lo que se aprende, se reaprende. No desde la cabeza: en el cuerpo.
No piezas sueltas: un camino, en el orden que respeta cómo está hecho tu cuerpo.
Volver a leerte, para pillar la alerta cuando aún es pequeña —cuando bajarla cuesta un suspiro—.
Bajar la activación de verdad, con el movimiento como puente: moverte para soltar y, solo después, calmar.
Fijar la calma en gestos enganchados a tu día, para que el recurso esté ahí también cuando la vida aprieta.
Bajar tu punto de partida, con acompañamiento, para que el cambio se quede y no sea "una buena temporada".
Funciona donde lo demás se quedó a medias: porque casi todo lo que probaste se saltaba un paso, o el orden.
No te prometo una vida sin estrés —eso no existe—. Te prometo entrar a una reunión difícil sin el pecho disparado, descansar en un hueco sin que te queme, estar de verdad en la cena con los tuyos, dormir porque el cuerpo por fin se desconecta, y un domingo darte cuenta de que estás disfrutando, sin culpa. Sigues siendo tú —capaz, exigente—, pero dejas de pagar el peaje.
Un acompañamiento así, de noventa días y en directo, en el mercado se mueve por encima de los 4.000–5.000 €. No te voy a inflar la cifra sumando conceptos: esa es la referencia honesta.
Elige lo que te encaje. El plan a plazos va alineado con los 90 días; el recargo del 10 % cubre el fraccionamiento. Pago seguro por Stripe.
Por qué a mitad de precio (y no es un truco): entras de las primeras, tu caso ayuda a pulir el programa y tu testimonio ayudará a las que vengan después. A cambio se pide compromiso real. La próxima edición ya será a 1.500 €.
Todo lo de arriba entra igual. Estos tres son un empujón para quien decide sin dejarlo enfriar. Nada de humo: son recursos reales, con una ventana real.
Tus recursos para los días que se tuercen, para no perder lo ganado justo cuando la vida aprieta.
Tu plan día a día, para que el programa no se te acumule y sepas siempre cuál es el siguiente paso.
Para notar el primer cambio en el cuerpo desde el día uno, mientras el resto del método va calando.
Las ventanas se cuentan desde el directo del jueves 23 a las 19:00. Si entras más tarde, sigues teniendo el programa completo; estos tres son solo el premio por moverte pronto.
Entras, lo ves por dentro, y si no es para ti, te devolvemos el dinero. Sin letra pequeña, sin preguntas incómodas.
Si durante los 90 días haces el trabajo y aun así te atascas, extendemos tu acompañamiento hasta que lo integres. No te dejo a medias.
¿Por qué cobrar la llamada si me la vais a devolver? Porque esa media hora es tiempo real que bloqueamos solo para ti. Son seis plazas y esas conversaciones las llevo yo, una a una. Si reservas un hueco y no apareces, ese rato se lo quitas a otra mujer que sí lo necesitaba. Así que reserva solo si vas a venir: es lo único que te pido.
Seis. No es marketing: están limitadas por el tiempo que Marta puede dedicar a acompañar a cada una. En las próximas ediciones serán 10, y al precio oficial de 1.500 €. La cohorte arranca el 3 de agosto.
Por eso cabe en tu vida: minutos enganchados a momentos que ya vives, no una tarea más. Si te pidiera parar tu mundo, sería otra vez la trampa.
Te dieron piezas sueltas, sin orden, sin el movimiento, sin nadie que se quedara. Por eso fallaron, no por ti.
Perfecto: no te pide creer en nada. Va por cómo funciona tu cuerpo, y lo compruebas tú.
Para eso está la Sesión de Claridad: te diré con honestidad si no encajas. Y una vez dentro, tienes 14 días de garantía.
No sustituye atención médica ni psicológica. Es entrenamiento de regulación; si en la sesión vemos que necesitas otra cosa, te lo digo.
Sin coste · 1-a-1 · solo 6 plazas en esta edición
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